El vértigo es una sensación repentina de que el mundo se hunde a tus pies. Es en realidad un síntoma, más que una enfermedad, y se produce por un problema en el nervio auditivo, en alguna estructura del oído o en la función cervical. Hoy queremos centrarnos en los mareos cervicales o vértigo postural o cervical.

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¿En qué consiste este trastorno?

El vértigo periférico se produce por un problema en el oído interno, en la parte que regula el equilibrio. Las causas pueden ser:

  • Vértigo postural paroxístico benigno. Aparece al realizar un giro brusco o levantarse muy rápido. Se produce por una mala posición de las partículas del oído interno encargadas de mandar impulsos a los canales del oído para que de allí llegue la orden al cerebro y se interprete el movimiento. Si estas partículas están mal colocadas, la señal es incorrecta y aparece el vértigo.
  • Inflamación del nervio auditivo. Se relaciona con una inflamación tras un proceso catarral o una gripe.
  • Lesión craneal, por un traumatismo.
  • Enfermedad de Meniére. Aunque es de origen desconocido, esta enfermedad produce mareos y zumbidos, por cambios en la presión del líquido del oído interno.
  • Lesiones vasculares en la zona cervical.

El vértigo postural o cervical es fundamentalmente ocasionado por un problema vascular. Al realizar un giro en el cuello o moverlo de abajo arriba, falla la irrigación de la sangre a las zonas del oído encargadas del equilibrio y se produce una sensación de inestabilidad. Normalmente la causa es una mala postura continuada, caídas, degeneración ósea, contracturas y el estrés o la ansiedad, que favorecen que aparezca una postura encorvada y tensión muscular.…

vértigos y mareos cervicales

Los síntomas comunes son:

  • Sensación de mareo. El suelo se mueve y todo gira alrededor.
  • Inestabilidad.
  • Náuseas y vómitos.
  • Dificultad para enfocar.
  • Hipoacusia.
  • Zumbidos.

En casos graves también se puede sufrir, parálisis facial, visión doble, sordera, problemas para tragar o debilidad.

Remedios.

Para el vértigo posicional , una vez confirmado el diagnóstico por parte del médico, es muy común realizar la maniobra de Epley, en la que se realizan una serie de movimientos de la cabeza y el cuello para intentar situar las partículas del oído interno en su lugar y restablecer el equilibrio.

También existen fármacos que reducen la sensación de mareo y náusea. Y se recomienda fisioterapia para mejorar la movilidad cervical.

Además ten en cuenta estos consejos:

  • Acuéstate cuando comiencen los síntomas.
  • Apaga la luz y evita el ruido.
  • Procura evitar las luces brillantes.
  • Cambia de posición con movimientos suaves.
  • Enfoca distancias más largas. Evita estar delante de un ordenador.
  • Gira la cabeza lentamente.
  • No realices durante unos días deportes que pueden predisponer a que sufras más mareos, como disciplinas donde existan giros bruscos, saltos, o impactos sobre el suelo: squash, equitación, pádel, running o gimnasia de musculación. Evita también los ejercicios de suelo sin apoyo en la cabeza, o ejercicios donde la cabeza quede por debajo del resto del cuerpo (volteretas, pino…) Aún así, no descartes el deporte en su totalidad, ya conoces sus beneficios a nivel psíquico.

Cuando te encuentres bien de nuevo, comienza con tu actividad de forma paulatina. Tanto a nivel laboral como deportivo. Si sales a entrenar haz tiempos más cortos y evita coger pesos altos que eleven la presión arterial. Respira profundo y calienta bien la zona cervical antes de cualquier ejercicio.

En AXA Health Keeper puede encontrar disciplinas como yoga o taichí que te ayuden a mejorar tu postura y evitar la ansiedad. Apúntate.